Resulta sorprendente observar como una misma acción puede ser calificada de manera tan contraria dependiendo del bando en que te encuentres.

Más sorprendente resulta que entren en este juego los medios periodísticos, pretendiendo justificar una agresión, que fuera de los límites de un campo de futbol, comportarían la correspondiente sanción al agresor.

No puede calificarse de fortuita cuando la consecuencia de tu acción es la rotura del tabique nasal del otro. Menos aún cuando como se puede observar en las imagenes hay un primer intento que golpea en elk pecho del contrario, y previa mirada de refilón corrige el angulo y acierta de pleno en la prominente nariz del que, pobre de él, en lugar de arrear una santa patada intenta parar al "crac" cogiéndolo con total delicadeza, tanta, que en el momento en que es agredido ya había soltado a su presa,

La acción de Cristiano es muy grave y sus consecuencias para el contrario más aún. Mientras él se rie en el suelo como diciendo que está haciendo cuento o que no hay para tanto.

No puede protegerse está acción, como no puede protegerse ninguna otra acción violenta, sea contra quien sea.

Habría que ser más responsable en las afirmaciones. Romper la nariz a un contrario 2 partidos, según algunos es exagerado. Pregúntele al padre que el próximo fin de semana la partan la nariz a su hijo "sin querer" que opina del tema. Y a los que hay que dar ejemplo a repartir, si al fin y al cabo ha sido culpa de la nariz.

JEFF TORROJA